Ya casi estamos a Navidad! los días pasan volando y sin darnos cuenta ya estamos de preparativos navideños, pensando en los regalos, en los menús para estas fiestas y si se puede, de las esperadas vacaciones para reponer pilas y afrontar este nuevo año con mucha ilusión y nuevos propósitos.
Para mí, tengo que reconocer que ha sido un año fantástico,como un sueño. Siempre es difícil, pero dados los tiempos que corren, iniciar un nuevo proyecto de negocio da mucho miedo, y así estaba yo cuando abrí la tienda online. Después de 8 meses en marcha y en plena actividad, puedo decir que los objetivos se han cumplido de una manera asombrosa. Y esto es gracias a todos los que habéis confiado en mí y habéis hecho que con vuestros comentarios, propuestas y fidelidad esté aquí.
Y después de estar a tope y sin pausa, nos tomamos unos días de vacaciones, por fin! Este año las navidades las pasaremos fuera y de viaje. Siempre nos ha gustado irnos a celebrar estas fiestas a otro lugar, pero pocas veces nos ha sido posible y aunque de cara a la online rompemos la campaña navideña ya que no estaremos disponibles para Reyes, espero todos os animéis a hacer vuestras compras antes de Navidad que estaré al máximo para ofreceros el mejor servicio posible!!
Y después de este rollo vacacional, como os prometí en entradas anteriores, la de hoy va dedicada íntegramente a los quesos. A 50 minutos en coche, nos encontramos con un país amante de la gastronomía, de los buenos alimentos y el "savoir faire". Nos gusta mucho escaparnos de vez en cuando a Francia, ya sabéis que siempre os lo digo. Así que en nuestra última visita, me hice con la selección de quesos que os muestro.

Empezamos por el Camembert, queso francés, elaborado en la región de Normandía, se caracteriza por tener forma cilíndrica y esar elaborado a base de leche de vaca cruda. Tiene una corteza mohosa y de color blanco y en su interior es de color amarillo y cremoso. Es el tentempié ideal con unas tostadas, o como postre con un poco de miel y nueces. Las mermeladas de frutos rojos, frambuesa, arándanos son las aliadas perfectas para combinar este queso. El sabor es extraordinario. En casa siempre compramos Rustique, tiene un balance muy equilibrado de sabor y textura. Muy recomendable.
No debemos olvidar nunca un buen Pain de Campagne para acompañar el queso o quesos seleccionados. De corteza dura y crujiente y una miga compacta pero sin ser empalagosa, hacen de este pan el compañero ideal para saborear un buen trozo de queso.
Pecorino Pepato, no es de origen francés como se puede deducir por su numbre, pero vale la pena la mención. Queso italiano, destaca por su sabor fuerte e inteso, de pasta salada y seca y con un toque picante. Como podéis observar en la imagen se elabora con granos de pimienta negra. Se puede consumir sólo, aunque es ideal como postre con un poco de fruta y miel por encima. El contraste de sabor es realmente bueno.

Otro de los quesos sin duda a destacar es el Brie Truffeé. Queso crema de origen francés elaborado con leche de vaca y al cual se le añade trufa negra para potenciar su sabor y su aroma. La pasta es cremosa y amarilla, y su sabor es intenso y ligeramente afrutado. En pocos sitios podemos encontrarlo con un precio competitivo, ya que aquí he visto mucha variedad de precio, llegando casi hasta los 60 € el kilo. En Perpignan estaba a 24,90 € el kilo. La diferencia es notable. Por lo que si lo buscáis por aquí, aunque siempre será más caro, es importante saber cuánto de más estamos pagando.
Los quesos denominados azules son aquellos elaborados con leche de cabra, oveja o vaca y que se caracterizan por incorporar cultivos de Penicillium y que proporcionan el color azulado o verdoso que vemos, debido a los mohos. Normalmente son de sabor intenso y fuerte, textura cremosa pero firme y son ideales para untar o para derretirse.
El queso de cabra también se puede presentar de muchas maneras. El pequeñito que os muestro es un Crottin de Chavignol, de origen francés, de la región Centro. Está elaborado con leche de cabra cruda. La corteza es de un blanco marfil y más bien dura, pero el interior es cremoso. Ideal para untar pero sobretodo para servir caliente sobre una ensalada.
El queso redondo y con el recipiente de cartón se llama Vacherin Mont-d'Or. Queso blando elaborado con queso de vaca e ideal para servir en baguette o utilizarlo en el mismo recipiente para deshacerlo y servirlo tipo fondue. Es toda una perdición e ideal para sorprender a tus comensales.
Y el último queso de la selección, pero no menos importante para mi gusto, es el Reblochon.
Queso francés nacido en la Alta Saboya, elaborado a base de leche de vaca de raza Abundancia, Tarine y Montbéliarde. La pasta es suave y cremosa y la corteza es amarilla azafrán, recubierta de una fina espuma blanca, prueba de un buen refinamiento en bodega fresca. Sabor suave y ligero con un toque de avellana que permanece en boca al rato de consumirlo. Es importante no sacarlo de la nevera mucho antes de su consumo, debe estar fresco y consistente. Ideal para tomar solo con pan o tostadas o como base para realizar tartiflette.
Hoy ha sido una entrada larga y consitente, pero espero haberos acercado mi pasión por los quesos y el conocimiento de cada uno de ellos
Nos vemos pronto con una nueva entrada dulce y navideña
¡¡Feliz semana!!
Ingrid